Abelardo Carabelli: “Lo más importante es que Diego quedó en el corazón de la gente”.
Abelardo Carabelli: “Lo más importante es que Diego quedó en el corazón de la gente”
Abelardo Carabelli habló con “La Deportiva”
sobre Diego Armando Maradona a quien conoció siendo muy pequeño y con quien
compartió “Los Cebollitas” y la selección juvenil campeona en 1979.
Sobre cómo se enteró de su muerte contó: “yo
no estaba en mi casa y me llama mi esposa para decirme la noticia y no quería
creer. Además Diego nos ha tenido varias ocasiones que esto, que el otro, que
salía, pero lamentablemente en esta no pudo gambetear a la muerte y pasó lo que
pasó”.
“Lo conocí cuando éramos muy chicos comenzamos a jugar juntos y no sólo
compartimos la cancha sino también la vida de adolescentes, de preadolescentes
y fue sensacional”, repasó sobre su relación.
“Yo estaba jugando en Huracán y mi último partido fue cuando tendría 11 años, no sé porque mi primo me llevó a Argentinos y a partir de ahí formé parte de los “Cebollitas””, recordó.
Carabelli y Maradona compartieron Novena, Octava “y después nos pasaron a Quinta porque querían hacer una selección de Argentinos, Diego habrá jugado dos o tres partidos y el último fue en la cancha auxiliar de Racing, en el predio “Tita” Matteucci, donde metió un gol y estaba destacado ya y en ese partido lo fue a ver Montes, el Técnico de Primera porque tanto le habían hablado que lo fue a ver; a partir de ahí Diego empezó a jugar en Primera con 15 años, yo hice dos años más y con 17 debuté y otra vez empezamos a transitar el mismo camino”, rememoró.
El ex entrenador de Racinde de La Madrid y el astro compartieron la estadía en la selección juvenil, con el consabido campeonato del mundo en Japón, en la categoría Sub 20.
“En el año 80 Argentinos hizo un campañón
sale subcampeón, a él lo transfieren a Boca y a mí a Talleres, en el debut nos
reencontramos y le pedía por favor que se fuera a jugar a otro lado porque era
imposible sacarle la pelota de los pies; era una situación rara tenerlo en
contra porque siempre había jugado con él”, repasó.
“Diego se crió en un barrio donde si no tenés personalidad, porque él era
menudito y chiquitito, te pasaban por arriba”, contó sobre la personalidad de
Diego.
“Cuando nosotros estábamos en Argentinos,
no me acuerdo si era un amistoso o de Liga, y jugamos con San Lorenzo, y no sé
qué indicación le dio Francis a Diego, y él medio llorado porque éramos
pibitos, le dice “si querés sácame”, así que el Técnico lo sacó y él en vez de
irse al banco de suplentes como cualquiera se fue al vestuario y se fue;
nosotros entrenábamos los lunes, miércoles y viernes, fuimos el lunes y Diego
no apareció, el miércoles no apareció y a otro chico y a mí nos agarró la
desesperación porque ya marcaba la diferencia y sabíamos que era muy difícil de
él pedir disculpas y olvídate que Francis lo fuera a disculpar entonces tomamos
coraje con “Polvora” y fuimos a Fiorito, que era complicado… nos atendieron
bárbaro hablamos con él, lo convencimos, le pidió a Francis y siguió en
Argentinos, sino se hubiera ido de Ahí; ya de chico tenía personalidad”, contó
Carabelli.
“Le encantaba entrenar, muchas veces se quedaba después. El tenía una
característica que desbordaba y le pegaba a la pelota con el defensor que lo
perseguía y siempre le pasaba a la altura de la cintura; un día le pedí que me
enseñara y estuve horas, nunca me salió por supuesto. El hacía con los pies
cosas que nosotros no podemos hacer con las manos, era una cosa distinta”, lo
describió.
“A Diego lo defino con el partido contra Inglaterra: es Dios y es el Diablo. El
diablo cuando la mete con la mano y Dios cuando convierte ese gol maravilloso,
el segundo, que fue extraordinario”, dijo.
“Para mí era algo natural jugar con Diego, por ahí a los otros muchachos les
llamaba más la atención pero yo ya sabía lo que hacía. Era maravilloso pero
como yo como era la rutina verlo todos los días no te asombraba porque hacía lo
que quería. En esa selección Cesar (Menotti) tuvo una visión increíble de armar
lo que para mí forma de ver fue una pareja increíble: el “Pelado” Díaz y Diego…
se complementaron como muy pocos. El Pelado era 10 en River y lo puso de 9 en
la selección, y fue lo que fue”, indicó.
“Diego fue un compañero bárbaro, no creo que encuentres a alguien que hable mal
de él como compañero. Te salía a defender, peleaba por vos, siempre lo querés
tener de tu lado”, sostuvo.
Retomando las anécdotas del mundial juvenil del 79 remarcó que “para mí fue el
mejor Maradona porque éramos jóvenes, con muchas ilusiones y expectativas, y de
soñar de jugar en la selección y en Primera y salir campeón fue maravilloso”.
“Diego era distinto, lamentablemente se ha
equivocado en otras cosas pero no en el fútbol”, comentó luego.
“Es muy difícil seguirle la vida a Diego porque andaba de un lado para el otro.
Las veces que lo he encontrado siempre me trató maravillosamente bien. Cuando
yo estaba jugando en Francia me fue a ver, me invitó a su casamiento, me invitó
al mundial del 90 pero no pude ir porque había nacido mi hija… lo vi cuando yo
estaba trabajando en El Salvador y él fue a jugar el “fútbol rápido”, estaba en
un hotel dando una conferencia de prensa y yo llegué, me vio y me dijo “el
Abel, qué hacés por acá”, se paró y me vino a saludar; después conoció a mi
hija y la atendió muy bien… Diego era un tipo que no se olvidaba de sus raíces,
de su barrio, de sus cosas. Tenía un corazón enorme pero no lo hagas enojar”,
contó Carabelli sobre la relación que mantuvo con Maradona.
“Me hubiera gustado estar en este momento con Claudia porque la conozco desde
que empezó a salir con Diego; éramos pibitos y salíamos juntos y Claudia estaba
con nosotros. Para mí fue el amor de su vida pero es un momento complicado,
prefiero ir en otro momento darle mi pésame”, comentó sobre el velorio.
“Tengo fotos con él y mis hijas han hecho un cuarto donde está todo, la medalla
del campeonato y por supuesto está la foto de Racing de La Madrid, lo llevo en
el corazón”, comentó.
“Diego no tenía esa paz. Tenía todo pero murió solo, para mí no tenía la paz
que por ahí tenemos otros y que tenemos otra manera de ver la vida, seguramente
por todo lo que significaba él y porque lo volvían loco, le quemaban la cabeza;
él no podía hacer un paso que ya estaban con una cámara, con esto o con lo
otro, y lo viene haciendo desde que empezó a jugar en Primera, siempre llamó la
atención y es difícil vivir así, debe ser bravo no tener intimidad y no tener
un momento para los que te quieren, lamentablemente se han sumado gente que no
le hizo bien”, analizó.
“El tenía su manera de ver las cosas y cuando él quería hacer lo hacía, y eso
muchas veces ser cabeza dura te cuestan cosas”, mencionó.
“Yo no lo quería ver en el último tiempo porque me rompía el corazón, me quería
quedar con otra imagen de Diego”, contó Abelardo Carabelli.
“Lo más importante es que Diego quedó en el corazón de la gente y eso va a ir
pasando de boca en boca a través de los años, por supuesto que las imágenes
ayudan. Lo que logró Diego es que la gente que fue a verlo y la que no pudo ir
pero lo siente tenemos el mejor de los recuerdos futbolísticos”, señaló.
“Diego es reconocido en el mundo. Decías Maradona y te abrían las puertas; el
cariño y el afecto de la gente era en todo el mundo”, cerró el ex Técnico de
Racing de La Madrid.
