Aunque en el principio del año predomina “La Niña”. En General La Madrid las precipitaciones han sido superiores a las esperadas, un fenómeno contrario al que, a priori, debería darse. Entonces ¿Cuál es el impacto?
Según los reportes meteorológicos, comienza a disiparse pero sus efectos continuarán durante el verano y recién a comienzos del otoño para que el clima retornaría a la normalidad. Generalmente provoca lluvias por debajo de lo normal en la Argentina.
“La Niña” tiene su origen en el enfriamiento del océano Pacífico central y se distribuye en todo el mundo. “La gente cree que “el Niño” o la Niña” van a afectar en todos lados de la misma manera y eso no es tan así. Sí hay un aumento de lluvias cuando se produce el fenómeno del Niño en el litoral argentino pero no todos los Niños afectan de la misma manera a los distintos lugares”, describió el meteorólogo Carlos Sotelo (foto).
“El Niño y la Niña afectan pero no siempre igual y no todas las regiones son afectadas por este fenómeno”, mencionó.
El especialista del SMN aclaró además que “si el fenómeno del Niño fuera con mayor cantidad de lluvias no necesariamente la Niña va a traer más sequía”.
“Tienen origen diferente: uno es por el calentamiento del océano Pacífico central y el otro es el enfriamiento, por eso los nombres contrarios pero no necesariamente uno trae más agua y el otro menos”, explicó Sotelo.
En el caso de la Madrid, los índices que más afectan al distrito son los que corresponden al fenómeno del Niño. “Pero no es que cada vez que lo tengas vas a tener más precipitaciones sino que debe haber algunos condimentos extras, por ejemplo un aumento del viento desde el oeste y el umbral de humedad media que esté por encima del 45 por ciento puede haber precipitaciones más abundantes pero no es una relación directa causa-efecto”, detalló.
Con el fenómeno de la Niña “no tienen señales directas. Lo tengas o no, no te afecta; quizá lo que puede ocurrir hacia Mendoza donde se forman los centros de tormenta y se desplazan hacia el centro de la provincia de Buenos Aires sean menos frecuentes pero no necesariamente cuando ocurre el fenómeno hay menos precipitaciones”, cerró Carlos Sotelo.
