Fútbol: Se realizaron partidos amistosos con un combinado de La Plata
Fútbol: Se realizaron partidos amistosos con un combinado de La Plata
El sábado, en el estadio Ciappina-Morante, se disputaron una serie de partidos amistosos entre los tres equipos de La Madrid (Racing, Ingeniero y Barracas) con un selectivo de un centro de alto rendimiento deportivo de La Plata (Grade Up). De esta manera volvió el fútbol, de manera no oficial, a la ciudad a la espera del inicio del torneo el próximo fin de semana. Grade Up llegó a La Madrid a través de un convenio firmado con la Fundación Gregorio Araoz. “Venimos a mostrar nuestro trabajo y alentar el deporte”, resumió Gabriel Martinena, el responsable del emprendimiento privado que se desarrolla desde hace más de un año.
El centro de alto rendimiento está ubicado en La Plata y se encarga de la formación física y técnico-táctica de chicos de entre 14 y 23 años.
“Estamos para brindar un lugar de entrenamiento y contención. Recibimos chicos que tienen formación en clubes de AFA o que han quedado libre, somos un centro de entrenamiento darles una oportunidad más a los chicos para que no estén en la calle, tengan un lugar para que estén cómodos y no se sientan desamparados”, describió Martinena.
Sobre cómo se mantiene Grade Up, el ex jugador de Gimnasia contó que “se cobra una inscripción y una cuota mensual que incluye estudios médicos, la actividad física, un equipo de psicólogo, profe de teatro, un nutricionista, kinesiólogos, doctores”.
“Trabajamos de lunes a jueves, los viernes descansan y los fines de semana compiten en sus clubes”, agregó.
Grade Up Argentina se suma a uno similar en Albania donde Martinena jugó en dos equipos (Dinamo de Tirana y Dajti) “No somos un centro de representación. Es un complemento más para potenciar a los jugadores”, insistió el ex futbolista profesional.
“Con los chicos, más allá de la formación, vamos puliendo la base que traen o los formamos a los que no la traen”, comentó y explicó que los talleres de oratoria y la expresión “lo incorporamos hace poco. También sumamos acompañamiento psicológico porque hay edades que están abandonados o vienen mal por la pandemia. Son talleres que incluye porque el fútbol y la vida no son un ambiente fácil”.
Santiago, uno de los profesores de Grade Up contó que “la preparación física lleva un proceso y lo dividimos por edades críticas, entre los 13 y los 16 años apuntamos a generar una fuerza dinámica y coordinativa que es lo que va a generar una base para los siguientes años”.
“Trabajamos sobre la fuerza Manejamos distintos rangos de edades, en los juveniles se trabaja en la coordinación porque es el momento del desarrollo absorbente. Desde que están desarrollados se trabaja en la coordinación intramuscular y en una fuerza más específica: potencia, velocidad para que ellos pueda lograr el alto rendimiento dependiendo de las edades de los chicos”, apuntó.
Alfredo Barresi es el otro PF del Centro. “Fue un año durísimo, trabajamos por Zoom, nos tuvimos que acomodar a eso y acoplarse a las posibilidades que tiene cada uno. Se hizo un relevamiento y armar las rutinas; costó pero los chicos se engancharon. Cuando llegó la apertura seguimos
manteniendo la lógica de entrenamiento con GPS para tener un detalle físico de cada jugador, control. Fuimos a entrenar al bosque y después en el centro con la normalidad. Fue duro para nosotros y los chicos pero el grupo se mantuvo y creció. Sorteamos bastante bien el 2020 pero fue un momento de superación”, indicó sobre lo que les dejó el año pasado.
Desde su experiencia como ex jugador (lo hizo entre 2007 y 2020) dijo que “no se le bajan las ansias a los chicos. El motor del jugador de fútbol es llegar, lo que intentamos es orientarlos. Yo jugué 13 años y decidí dejar no por una cuestión física sino psicológica”.
“Vamos buscando herramientas para darles: lo físico, lo nutricional, lo psicológico no; en ese momento no tenía las herramientas y a los chicos se los busca como apuesta nuestra idea es que se integren, hay que acompañarlos porque son frágiles y se pueden quebrar. Hay que ir con la verdad”.
“Físicamente me preparaba al mango pero psicológicamente no y nos hicimos esas preguntas y las intentamos corregir”, contó sobre su propia experiencia y cómo las trasladó a Grade Up.
“El jugador de fútbol es más que 90 minutos, entrenamos 2 horas pero somos jugadores las 24 horas y se lleva una vida para rendir el fin de semana que es la conclusión de todo el trabajo”, sumó luego.
