Según el dicho popular “A Rey muerto, Rey puesto”. Nadie es imprescindible; tan pronto una persona se retira o es destituida, otra persona es designada en su lugar. La naturaleza cambiante de la vida y la diligencia obliga a los cambios inmediatos. Eso ocurre con el PJ de General La Madrid que pasó de “colgar en el bronce” a Juan Carlos Pellitta a convocarlo para que presida el Partido y “unifique todos los criterios”. La interna que no se dará -nuevamente- deja en evidencia que la mentada renovación en la política local no existe más allá de las proclamas. El Justicialismo buscó, en las elecciones legislativas del año pasado, nombres que no tuvieran casi relación con los gobiernos pellittistas o con la figura del ex intendente y sin embargo electoralmente no le rindió frutos más allá de haber obtenido una banca más en el Honorable Concejo Deliberante pues mucho tuvo que ver con la dispersión de voluntades al haber cuatro fuerzas en pugna. Más allá de lo electoral se propugnaba una renovación ya que en aquella lista no estaba el apellido Pellitta, que durante 30 años dominó la política lamatritense. Sin embargo pocos meses después el ex mandatario vuelve al ruedo y a partir de fin de mes volverá a dirigir la suerte del peronismo. ¿Se autoconvocó o lo llamaron? Nadie da respuestas claras más que su postulación a presidente es para que “unifique todos los criterios”. La interna partidaria se fue haciendo evidente luego de que Juan Carlos Pellitta llegara al fin de su mandato, en 2015. Un año después se pronunció la Agrupación 25 de Mayo, más tarde llegó a La Madrid el Movimiento Evita, con su referente Luciano Figueroa; continuó la Agrupación Peronista Popular, con Dardo Núñez a la cabeza y desde 2019 se volvió más orgánica La Campora con Germán Buzeki como voz autorizada. Entretanto el ex jefe comunal mantenía el “poder silencioso” con su esposa, Silvia Caballero, en la banca del HCD y Julio Castellanos en el Legislativo y la presidencia del Partido. Este año ese poder se lo intentó discutir Dardo Núñez pero a poco de andar lo intentaron refrenar con la postulación de Castellanos a seguir al frente de la Unidad Básica. Y nuevamente apareció Juan Carlos Pellitta para configurar una “lista de unidad”. Quienes están más cerca del ex mandatario lo definen como “un animal político”. Sea o no tal, lo cierto es que aún a pesar del paso de los años continúa siendo un hombre de referencia. Será porque no hay quien se anime a plantársele o porque hay intereses creados detrás, nadie o casi nadie se propone “jubilarlo”. De hecho su reaparición, como la de nombres históricamente ligados a él, ocasionó un sangrado en la “lista de unidad” que más allá de las burocracias, dejó sin representación partidaria a “La 25” y sin referentes de peso del Movimiento Evita, por decisión propia o por imposición.
La presidencia del PJ ahora Juan Carlos Pellitta volverá a tener voz y voto real en 2023 y si bien los referentes plantean que “hay que trabajar bastante” de cara a la próxima elección (donde se elegirá intendente) el próximo mandamás Justicialista tendrá peso ¿el árbol permitirá que crezca el pasto debajo suyo?
