Los directores de Deportes, Franco Gianotti, y de Cultura, Bernardo Antía (foto), hicieron un análisis de lo que dejó la participación de General La Madrid en Mar del Plata, en la 31° final de los Juegos Bonaerenses.
“El balance es positivo. El objetivo principal es que los grandes y los chicos compitieran en tiempo y forma, y así ocurrió. Queríamos que los chicos se lleven el mejor recuerdo y también sucedió. El trabajo es muy duro, anduvimos mucho tiempo con los profes incluso desde mucho tiempo antes”, señaló Gianotti. Los profes “se pusieron los Juegos al hombro y es muy destacable porque al final valió la pena andar tanto por la importancia que se les da”, valoró. En esa línea el Director de Deportes destacó que la competencia “en La Madrid reúne a muchos chicos y grandes… a la final fueron 190 personas pero la inscripción superó las 2000 personas”. En Mar del Plata “se creó un ambiente familiar donde se dejó de ser representante de una disciplina y todos éramos de La Madrid”, marcó por último Franco Gianotti. “Acompañar a los deportistas es muy importante porque el esfuerzo que hacen es enorme. Me había tocado participar como profe acompañante pero nunca en esta función y la verdad que es sorprendente el trabajo que hay detrás de cada uno de los competidores”, cerró el director de Deportes. Para Bernardo Antía “la experiencia es maravillosa desde todo punto de vista”. “El trabajo que hace cada profesor es increíble acompañando a los participantes”, destacó luego. El director de Cultura rescató además que “para muchos es la oportunidad de viajar a una ciudad diferente a la nuestra y allí comparten con personas que en otras ocasiones no lo harían”. “La medalla pasa a ser una anécdota. Se habla mucho de que no lograr una es un fracaso pero los profesores trabajan en inculcar que el hecho de competir ya es un logro. Te emociona ver cómo compiten y un profesor acompaña para dar aliento… los Juegos Bonaerenses tienen eso de la autosuperación y la emoción”, evaluó el funcionario. “Se termina conformando una gran familia. Muchos ya se conocen pero en otros casos aunque en La Madrid es raro no cruzarse con alguien, por ahí no tienen relación pero en Mar del Plata éramos una muchedumbre y al otro día se fue conformando un grupo que compartió muchas cosas: darle una mano en lo que necesite, sumarlo cuando no estaba con sus amigos… y así se va transformando una familia que al final cuando pudimos compartir una actividad para la mayoría de la delegación es la gran imagen”, cerró Bernado Antía.
