Este jueves, en el SIP, se llevó a cabo el acto de cierre de cursos y entrega de certificados a quienes completaron los talleres del Centro de Formación Profesional N° 401. Además se vivió un momento por demás emotivo cuando se presentó el aula-taller construidos por los estudiantes y se le impuso el nombre de “Oscar Bianchi” al lugar.
La directora, Celeste Barrutia, destacó la importancia de la institución y recordó cómo fue el origen del aula taller, en ese marco dijo que “no fue por arte de magia sino por el trabajo de muchas personas”.
Por su lado Maximiliano Margiotta, Coordinador Regional de IPFL, coincidió en la importancia de la formación técnico-profesional y en ese punto señaló que “la educación es vital para acompañar para el desarrollo socioproductivo de los distritos” y a la vez felicitó a los estudiantes “por seguir apostando a la educación”.
A su turno el inspector distrital Fernando Jaime sostuvo que el CFL “es el ejemplo del trabajo en equipo” y remarcó que la institución “brinda la posibilidad de estudiar más allá de las edades”.
Mientras que el intendente Martín Randazzo indicó que “en un mundo de extremos hay que unirse para generar puentes e impactar en la sociedad”. En esa misma línea destacó el rol del Estado para llevar políticas públicas educativas.
Luego se procedió al corte de cintas e imposición del nombre del ex director del CFL, quien agradeció el gesto y dijo que “el éxito del Centro no es de una sola persona sino el resultado del trabajo en equipo”.