
Las redes sociales son hoy la meca de la comunicación. Todos buscan el “Like” que presupone la adhesión a una idea. Los medios de comunicación pasaron a ser un instrumento que alimenta a este submundo cibernético donde no se sabe qué es real y qué no. Pero se utiliza a estos para retroalimentar los posteos.
En contrapartida, el Honorable Concejo Deliberante ha dejado de ser un espacio de discusión política para transformarse cada vez más en un lugar donde se busca la aprobación del afuera, a veces a cualquier costo.
En las últimas jornadas el Peronismo, fiel a su costumbre, buscó a través de distintas estrategias alcanzar más adeptos a su causa.
De hecho llevó a la esfera nacional la discusión del nombre del Polideportivo Municipal pero lo hizo cuando el tiempo para poder frenar la propuesta de La Libertad Avanza había expirado. Entonces parece ser que buscó más el impacto por fuera del recinto que en el mismo lugar donde se debería haber dado el debate.
Si se va a la discusión primigenia habría que analizar si era necesario el cambio o no del Polideportivo. Habrá quienes opinen que sí y otros que no. La solución podría haber sido una consulta popular pero no se imaginó la posibilidad.
Ya en el HCD se deben respetar las mayorías, aunque no sea del agrado de un espacio político u otro.
Con el nombre definido, aunque no guste, hay que insistir, era necesario seguir buscando no ya por las vías legales, si las hubiera, sino apelar al ¿cibermundo? Ese que en realidad no se sabe si existe o no, donde los trolls se mezclan con opiniones verdaderas. Y, hasta dónde se está dispuesto a jugar ese juego donde más veces se puede perder que ganar.