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Marianela Ricau: “Minimizaron el caso diciendo que era el robo de un celular”

Marianela Ricau: “Minimizaron el caso diciendo que era el robo de un celular”

Marianela Ricau: “Minimizaron el caso diciendo que era el robo de un celular”

Marianela Ricau: “Minimizaron el caso diciendo que era el robo de un celular”

Marianela Ricau, mamá de una joven que fue atacada durante la madrugada del sábado y le sustrajeron el celular contó cómo fue el hecho delictivo y consideró que las autoridades “minimizaron el caso diciendo que era un robo”. Además reprochó el accionar de la Policía.  

“Mi hija se retira del boliche y se dirige a casa. Tiene la percepción de que alguien la sigue porque la semana anterior había vivido un acoso, la denuncia está hecha y la persona está identificada. Pasando la avenida Uriburu hacia Arenales se le acerca una persona y no la ve, la toma por detrás del cuello haciéndole una llave y queda inmovilizada; la agarró y no pudo usar las manos, no podía mandar mensaje porque se le apoya y le dice que se callara y la siga”, relató la mujer.
A la vez sostuvo que “no eran intensiones (del sujeto) robarle lo del teléfono, fue secundaria porque ella le da el celular; pensó que le pegaba dos puñaladas”. Ricau advirtió que las autoridades “minimizaron el hecho”. “Lo del celular es de menos”, recalcó.
Siguiendo con el relato de lo sucedido, la mujer de la joven atacada detalló que “el muchacho se aleja y ella se saca las sandalias y se escapa hasta llegar a nuestra casa. Fue desastroso verla cómo llegó”.
El ataque sucedió en Dorrego, entre Uriburu y Arenales. “Eran las 6:30 (…) la inmoviliza, la despoja del teléfono para que no pida ayuda pero ella empezó a gritar y nadie hace nada”, repasó y se preocupó porque “si el tipo me la fuerza mal y la lleva a la rastra la historia sería otra por eso no puedo aceptar que se minimice lo que pasó con la situación del celular”.
En su relato la mujer describió cómo fue siguiendo su intuición para buscar al atacante. “Salí como loca, después se suma mi hijo y unos amigos, mientras tanto llamábamos al celular, el novio llama y alguien atiende y le dice que el compañero lo había robado”, reveló.
Silvia Ricau recorrió distintos puntos de la ciudad hasta que finalmente llegó al lugar donde se habría estando alojando el individuo. “Siempre llegué antes de la Policía porque estaba molesta; les dije: dejen de buscar vayan a dormir, yo voy a seguir.
Finalmente logró dar con el sitio donde estaba viviendo el presunto victimario. “Cuando llegué estaba el patrullero y lo identificaron. Estuve una hora buscando información por mis propios medios, una vez que la policía corroboró no lo detuvieron, le tomaron los datos y se fueron; mi hija mi esposo y mi yerno estuvieron horas declarando”, reprochó. 
“Me dijeron que es de nacionalidad paraguaya que está en una cuadrilla que está haciendo una obra”, detalló y contó que el responsable de la empresa lo despidió y se fue.
“La investigación la hicimos nosotros. Si me hubiese quedado no tendríamos rostro. Hicieron un acta para devolverle el celular a mi hija. No hicieron nada porque no la apuñaló, no la violó, no tiene lesiones físicas; fue solo notificarlo para cuando ellas consideren necesario”, se preocupó.
“Le pusieron el culo arriba del colectivo, le pagaron el pasaje y se fue. Se lo sacaron de encima, les robó a sus compañeros y lo estafó al padre”, contó más tarde.
La mujer mostró su enojo porque “no se sabe si tenía antecedentes” y en ese contexto anticipó que está trabajando en un proyecto para que aquellas personas que lleguen a La Madrid de manera temporaria sean identificadas “para saber quiénes son, dónde van a estar domiciliados y quién van a estar a cargo. Así como pasan los alimentos por Bromatología deberían pasar por la Comisaría para establecer un domicilio y contar qué obra van a hacer para hacer un control policial de antecedentes”, explicó.
Respecto al rol que ocupó el director de Seguridad, Eduardo Poggioli, Ricau apuntó que “en el único momento que lo veo es en los departamentos en la esquina del Polideportivo. Lo traté como una persona más porque no aportaban nada. Siempre querían que fuera la policía, ¿a qué? Yo les dije que no me iba a ir hasta corroborar quién era el que había atacado a mi hija”. 
Luego se quejó por la situación de seguridad y señaló: “se siguen haciendo las cosas mal y se tiene que cortar, y la única manera es que las madres, padres y amigos actuemos”.

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